La primera vez que vi un documento XML pensé que sería un estándar que se utilizaría para todo y de forma universal. El tiempo ha demostrado que se usa mucho y para muchas cosas pero que no ha sustituido a otras muchas e incluso que le ha salido una competencia muy fuerte con el JSON.
Manejar un XML siempre me pareció bastante cómodo y sencillo, y sobre todo perfectamente entendible, autodescriptivo. El tipo de formato perfecto para comunicar dos aplicaciones separadas. Pero el JSON se ha comido su terreno en el intercambio de información.
Ahora nos encontramos API con ambos sistemas (en realidad fácilmente convertibles de uno a otro), API que se han quedado con uno de los dos estándares, y sorprendentemente API que utilizan un sistema tradicional de parámetros GET o POST.
Todo esto os suena a chino si no sois técnicos, así que ahora va la versión de lo dicho arriba para no técnicos:
La comunicación entre dos aplicaciones separadas, como por ejemplo una tienda online (realizada con Prestashop) y una pasarela de pago (por ejemplo con Paypal) es algo muy sencillo si nos comunicamos en idiomas de fácil manejo y que usamos todos los días. Pero algunas API (como la pasarela integral de Paypal) parecen ancladas en el pasado, con restricciones inexplicables, cambios continuos en sus versiones, jergas propias y cambiantes, todo esto con documentación y ejemplos deficientes.
Los módulos y plugins que dicen facilitar el trabajo de integración, incluso los que hay que pagar y están respaldados por ambas partes como fiables quedan obsoletos de repente sin saber por qué. El dinero perdido es lo de menos, el problema son las horas de trabajo (y sueño) que hay que emplear para poder sacar adelante algo que en el fondo es tan trivial como la comunicación entre dos vasos de plástico unidos por una cuerda.
A pesar de todo esto, me gusta pelearme con el código de vez en cuando (algo que cada vez hago menos), y poder decir, como en este caso, que ya tenemos la nueva tienda de cervezas online. Como todo siempre hay detalles que pulir, pero ya con más tranquilidad.